Bajo tu amparo nos acogemos, Santa Madre de Dios, no desprecies nuestras súplicas en las necesidades, antes bien líbranos de todo peligro, oh Virgen gloriosa y bendita. Amén.

"¡Oh tú quien quiera que seas, que te sientes como fluctuar inseguro entre los grandes riesgos, huracanes y tempestades de este siglo! Si no quieres perecer, si no quieres morir en medio de tan grandes tempestades, pon tus ojos y no apartes tu mirada del fulgor de esta estrella, de María, tu guía y salvadora.

C
ada día es una nueva vida que me ofrece Dios al despertar. Gracias debiera ser la primera palabra con la que abrimos los ojos. Estoy en este mundo porque Dios me creó, porque me quiere. Y así he vivido 20, 30, 40 o más años, envuelto, cobijado por su amor. Me creó para algo importante, no para el egoísmo. No para la mediocridad, menos todavía para la desdicha. Me creó para ser feliz aquí y allá, para ser útil, para hacer algo útil.


Tomad Señor

Tomad, Señor, y recibid toda mi libertad, mi memoria, mi entendimiento y toda mi voluntad; todo mi haber y mi poseer. Vos me disteis, a Vos, Señor, lo torno. Todo es Vuestro: disponed de ello según Vuestra Voluntad. Dadme Vuestro Amor y Gracia, que éstas me bastan. Amén.

Ave María

Dios te salve, María, llena eres de gracia, el Señor es contigo. Bendita tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.

Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros pecadores ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén

BENDITA SEA TU PUREZA

Bendita sea tu pureza y eternamente lo sea, pues todo un Dios se recrea, en tan graciosa belleza.
A Ti celestial princesa, Virgen Sagrada María, yo te ofrezco en este día, alma vida y corazón.
Mírame con compasión, no me dejes Madre mía morir sin tu bendición.
Amén.

miércoles, 9 de marzo de 2011

¡Ven Espíritu Divino!




El himno mas antiguo 

Ven, Espíritu Divino
manda tu luz desde el cielo.
Padre amoroso del pobre;
don, en tus dones espléndido;
luz que penetra las almas;
fuente del mayor consuelo.
Ven, dulce huésped del alma,
descanso de nuestro esfuerzo,
tregua en el duro trabajo,
brisa en las horas de fuego,
gozo que enjuga las lágrimas
y reconforta en los duelos.
Entra hasta el fondo del alma,
divina luz y enriquécenos.
Mira el vacío del hombre,
si tú le faltas por dentro;
mira el poder del pecado,
cuando no envías tu aliento.
Riega la tierra en sequía,
sana el corazón enfermo,
lava las manchas, infunde
calor de vida en el hielo,
doma el espíritu indómito,
guía al que tuerce el sendero.
Reparte tus siete dones,
según la fe de tus siervos;
por tu bondad y tu gracia,
dale al esfuerzo su mérito;
salva al que busca salvarse
y danos tu gozo eterno. Amén.

1 comentarios:

NIP dijo...

Hola Silvia Beatriz y comentaristas blogueros, hermosa oración de invocación del espíritu para que obre en nosotros su santa Voluntad, también quiero invitaros a visitar un buen blog donde madurar la fe mediante la formación y catequesis adulta, mistagogia de la liturgia, pensamiento teológico, vida espiritual y aliento para la santidad.
Un saludo.

http://corazoneucaristicodejesus.blogspot.com/

Mensaje de la Santísima Virgen María

11 de marzo de 1992 (en oración)
"Hija, escucha el mensaje de tu Madre que llora por tantos hijos descarriados. Quiero que reces sin parar. ¡Cuántos pecados con que se ofende al Señor! Y pensar que Él murió y se entregó por todos vosotros en muerte de Cruz.
Indignos sois del Señor.
Recen todos para que el mundo se convierta. Haced oración, haced penitencia. Mirad la Gloria de Jesucristo. Leed el Evangelio, practicad la Palabra de Dios con sinceridad de corazón. Amén.

6 de Junio de 1997

El Señor dijo: "¡Sed todos míos! Abandonaos todos a Mí. ¡Confiad plenamente en Mí! Acudid a fuego de mi Infinita Caridad".

Dice Nuestra Madre:

"Yo estoy entre vosotros. Os bendigo abundantemente. Amén, amén".

AMADO NERVO
(1870-1919)


[Jesús lava los pies a Pedro de Ford Madox Brown]
Jesús lava los pies a Pedro en la última cena.
Ford Madox Brown. 1865.
Tate Gallery, Londres, Inglaterra. ArtMagic

TU

Señor, Señor, Tú antes, Tú después, Tú en la inmensa

hondura del vacío y en la hondura interior.
Tú en la aurora que canta y en la noche que piensa;

Tú en la flor de los cardos y en los cardos sin flor.

Tú en el cénit a un tiempo y en el nadir;

Tú en todas las transfiguraciones y en todo el padecer;

Tú en la capilla fúnebre, Tú en la noche de bodas;

¡Tú en el beso primero, Tú en el beso postrero!

Tú en los ojos azules y en los ojos oscuros;

Tú en la frivolidad quinceañera y también

en las grandes ternezas de los años maduros;

Tú en la más negra sima, Tú en el más alto edén.

Si la ciencia engreida no te ve, yo te veo;

si sus labios te niegan, yo te proclamaré.

Por cada hombre que duda, mi alma grita: "Yo creo"

¡y con cada fe muerta, se agiganta mi fe!


San Miguel Arcángel defiéndenos en la batalla; sé nuestro amparo contra la perversidad y asechanzas del demonio. Reprímale Dios, pedimos suplicantes, y tú, Príncipe de la Milicia Celestial, arroja al infierno con el divino poder a Satanás y a los demás espíritus malignos que andan dispersos por el mundo para la perdición de las almas. Amén